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Bioseguridad En Odontología

Bioseguridad en Odontología

Existen riesgos físicos como las radiaciones ionizantes y no ionizantes, ruidos, luz UV, microondas, etc. como también existen riesgos biológicos como las enfermedades infectocontagiosas. En odontología debemos cuidar las zonas orales, oculares y nasales teniendo una buena aislación de todos los medios.

En 1982 el MINSAL creo las normas de infecciones intrahospitalarias, las cuales se actualizaron como infecciones asociadas a la atención en salud, donde se incluyen también los sistemas privados de salud. Sobre bioseguridad, el MINSAL dice que es el conjunto de medidas preventivas que tienen como objeto proteger la salud y seguridad de los profesionales de la salud y pacientes frente a los diferentes riesgos producidos por agentes biológicos, físicos, químicos y mecánicos.

La bioseguridad debe entenderse como una doctrina de comportamiento, encaminada a lograr aptitudes y conductas que disminuyan el riesgo del trabajador de la salud contra infecciones del medio laboral, al comprometer a todas las personas que se encuentran en el ambiente asistencial.

Principios de bioseguridad

  1. Universalidad: Cualquier persona puede estar infectada, cualquier fluido corporal es potencialmente contaminante, todo el personal debe seguir las normas de prevención cuando está en contacto con piel y mucosas.
  2. Uso de barreras de protección personal: Guantes mascarilla, gorro, anteojos y vestimenta clínica o quirúrgica adecuada.
  3. Eliminación de material contaminado.

Mecanismos de contaminación

  1. Inhalación.
  2. Digestión.
  3. Contacto con piel o mucosas contaminadas con fluidos corporales.
  4. Instrumental o material cortopunzante contaminado.
  5. Instrumental invasivo (todos en odontología).

Esterilización

La esterilización es un procedimiento mediante el cual se elimina de forma completa toda forma microbiana, incluyendo esporas. Existen métodos físicos (calor seco y húmedo) y químicos (líquido, gaseoso o plasma). En los métodos físicos se utilizan altas temperaturas (>100 °C) y en los métodos químicos se utilizan bajas temperaturas (50 – 60 °C). El éxito del proceso de esterilización dependerá de la aplicación previa de técnicas de limpieza y descontaminación.

Calor Seco

Este método se realiza en un pupinel o esterilizador, el cual, en el fondo es un horno. Este método no es compatible con algunos materiales, no se puede certificar completamente y tienen un tiempo prolongado de acción y gastan mucha energía. En este método se pueden manejar las variables de tiempo y temperatura. La forma de eliminación de los microorganismos es por la coagulación de proteínas. Se utiliza este método para elementos que no se pueden esterilizar en autoclave como aceite, vaselina, petrolato. La ventaja de este método es su bajo costo, la fácil operación, pero daña materiales además de tener un tiempo de exposición prolongado, gastando más energía y no se puede certificar. Los parámetros usados son 180 °C por 30 min, 170 °C por 60 min, 160 °C por 120 min.

Calor Húmedo

Este método es llevado a cabo por una autoclave, la cual se basa en el principio de adición de calor y vapor de agua a presión. Es un método rápido, certificable, relación costo/beneficio favorable. Con este método se pueden esterilizar instrumentales quirúrgicos, gomas, vidrios, plásticos termo resistentes. El calor húmedo desnaturaliza las proteínas de los microorganismos con vapor de agua saturado entre los 121 y 135 °C. Las ventajas son que usa ciclos más cortos de esterilización, es efectivo para eliminar priones, no es tóxico y es certificable y las desventajas son que no es compatible con materiales sensibles al calor y no esteriliza sustancias oleosas o polvos. Los instrumentos se cargan al autoclave dentro de sobres microperforados de papel de grado médico. Los parámetros que se utilizan son 121 °C por 15 min a 1,5 atm, 126 °C por 10 min a 2 atm, 135 °C por 3 min a 2,9 atm.

Óxido de

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